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marzo 28, 2026

La Primicia Noticias

Una Nueva mirada

El futuro de Santo Tomás no es un juego

Por: José Alfredo Fruto Muriel

Seré directo porque se trata de un asunto que reviste la mayor seriedad y responsabilidad.

Como sociedad no nos podemos equivocar en la elección del próximo alcalde.

No se trata del más carismático, la más bonita, el que mejor camina, tampoco el que más saluda, mucho menos quien sólo aparece para elecciones, el que obsequia algo en fechas especiales, otros que persiguen los ” Me gusta” , aquellos que posan perfumados y con la mejor pinta para la fotografía únicamente pero quiere zafarse rápido de ese momento porque el sudor de otros lo puede fastidiar, el que abraza sin ganas o los expertos que fingen calidad humana, pero concluida la visita corren a quitarse la ropa, enjuagarse las manos y lavarse la cara porque algún virus lo puede enfermar.

No podemos creer en una engañosa solidaridad o una sonrisa amañada cargada de hipocresía y saludos repletos de lejanía y frialdad.

A estas alturas todos deberíamos tener un detector de falsedad, un dispositivo para identificar las malas intenciones y un medidor capaz de saber cuando de sus bocas, sale con absoluta facilidad una sarta de mentiras, las cuales le brotan al natural e incluso ,que ni siquiera al repetirlas se logran sonrojar.

Es pertinente tener claro, si como individuo eres importante, interesas, cuentas, representas, te respetan, eres valioso o simplemente se trata de una cifra más, para engordar el caudal electoral, pero que pasada una hora de la elección el protagonismo queda atrás.

Comienza la Semana Mayor, por lo tanto es pertinente reflexionar, sobre si seguimos en la misma dinámica donde nos prometen este mundo y hasta el más allá, pero al final, cero metas cumplidas y usted en las mismas condiciones de precariedad, un pueblo sin oportunidades de avanzar y la queja diaria en las tertulias mañaneras, cuando, como dirían los ancestros, “después del ojo afuera, no hay santa Lucía que valga’ y nos toca aguantar.

Preparación, honestidad, lealtad, principios, conocimiento de lo público, capacidad probada de ejecución, buenas relaciones, perfil gerencial, vocación genuina de servicio, valores familiares, ningún cuestionamiento, amor verdadero por el pueblo, probo, actuar decente, transparente, manos limpias, real sentido de pertenencia y compromiso con su pueblo, son entre otros aspectos los que deben considerarse para escoger al próximo mandatario.

No más improvisación, las equivocaciones resultan costosas. Análisis sensato, sereno, aterrizado de las hojas de vida.

Avanzamos o naufragamos en el atraso y creo que por nuestros hijos, merecemos muchísimo más, necesitamos un alcalde de probada calidad e idoneidad.