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junio 14, 2026

La Primicia Noticias

Una Nueva mirada

Existen influencias de la Doctrina Social de la Iglesia en el programa presidencial de Iván Cepeda?

Por: Blas José Mejía Marenco

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Ningún otro mandamiento es mayor que estos.” (Marcos 12,31)

La violencia en el país es tan vieja, que los especialistas cuando la analizan la categorizan o dividen por épocas o ciclos. Pues bien, entre las décadas de los 80 y 90 también corrió mucha sangre por calles y campos de Colombia, a manos de las guerrillas, paramilitares, narcotraficantes y agentes del estado.

Recuerdo que mi difunto padre estaba suscrito a la revista Diners y en ella pude leer un poco más sobre este fenómeno que nos sobrecoge a todos los colombianos, y en la que realizaban reportajes y semblanzas sobre los hijos de algunos políticos caídos.

En esa línea, me quiero referir particularmente a los acontecimientos de abril del 84 con el asesinato de Rodrigo Lara Bonilla, ministro de justicia, liberal; en agosto del 89 el magnicidio de Luis Carlos Galán, candidato presidencial liberal; y también en agosto, pero del año 94 el asesinato del senador Manuel Cepeda Vargas en el contexto de exterminio del partido político Unión Patriótica (UP), y que según el Centro Nacional de Memoria Histórica ascienda a más de 6000 asesinatos y otros miles de desplazados y exiliados .

En mi rastreo por la vida del hoy candidato a la presidencia de la República de Colombia, recordé las palabras del papa Francisco que en una entrevista enfatiza el hecho de “saber la historia y el contexto de quienes pueden llegar a liderar la nación”. Mientras estudié teología en la Javeriana, gracias a los padres eudistas, me enteré que el hoy candidato fue profesor de hora cátedra en otra facultad.

Pues bien, en los 7 años que viví en la capital del país en razón de mi formación ministerial y en días posteriores a mi ordenación diaconal en el 2009 tuve la oportunidad de visitar el Capitolio Nacional y al recorrer sus pasillos encontré a quien sería elegido representante a la cámara por Bogotá al año siguiente, Iván Cepeda, a quien le di un breve saludo y accedió a una fotografía.

En esta búsqueda, hallé un fuerte vínculo de Iván Cepeda con el Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep), institución de la Compañía de Jesús. Su rol no fue de investigador o empleado directo, sino un estrecho aliado en la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de verdad. Se puede indicar que su relación se consolidó a través de los siguientes etapas :

  • Apoyo a las víctimas y al MOVICE: En su rol de activista, director de la Fundación Manuel Cepeda Vargas y cofundador del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, Cepeda trabajó de la mano con el Cinep, institución que por décadas ha documentado el conflicto armado a través de su Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política .
  • El caso de Javier Giraldo: En su juventud, Cepeda tuvo una fuerte cercanía con la iglesia católica a través de los jesuitas y dio sus primeras batallas de la mano de figuras reconocidas como el Padre Javier Giraldo, destacado defensor de derechos humanos del Cinep .
  • Denuncias de estigmatización: El Cinep y el propio Cepeda han denunciado en varias ocasiones amenazas y campañas de estigmatización en su contra debido a su labor conjunta en la visibilización de ejecuciones extrajudiciales, despojos de tierras (como el caso de la hacienda Las Pavas) y persecución a líderes sociales .

Es así que, durante su trayectoria como congresista, Cepeda ha citado recurrentemente las bases de datos y los informes del Cinep como material probatorio y de memoria histórica en sus debates de control político en el Senado de la República.

Este hallazgo me motivo a indagar la pregunta que le da título a este artículo, y para mi sorpresa encontré varios puntos que me resultan interesantes como creyente y ciudadano. A estas alturas se podrían estar preguntando ¿por qué el interés de alguien que estudio teología por temas políticos? A lo que los remitiría con el teólogo José María Castillo, quien ampliamente trabaja el tema de la fe cristiana y su ineludible dimensión social y política.

En el contexto político actual y de cara a la segunda vuelta presidencial cobra mucho valor el pronunciamiento en estos días de la Conferencia Episcopal de Colombia, que sin ser partidista deja un mensaje con puntos clave :

  • Voto a conciencia: no votar por “salvadores”, sino por programas que defiendan la dignidad humana, la justicia social y el medio ambiente.
  • Ética y transparencia: el voto es un derecho y un deber moral, por tanto, no tiene cabida la compra y venta del voto.
  • Exigencias a los candidatos: mantener un clima de tranquilidad, debates sobre las necesidades reales de la población, y recuerda que “con la paz no se pierde nada, en cambio con la guerra puede perderse todo”.
  • Neutralidad institucional: la Conferencia Episcopal enfatiza en que no apoya a ningún candidato, sino que su misión pastoral es orientar a los fieles en su discernimiento responsable.

Ahora bien, tratando de responder a la pregunta del título, me permito contextualizar lo que sigue. Será el papa León XIII, inspirador del actual obispo de Roma para su nombre de misión, quien inauguro la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), con su célebre encíclica Rerum novarum (1891) en la que se defiende la dignidad obrera, el salario justo, el derecho a la propiedad, y a la sindicación.

¿De qué trata la DSI? pues bien, es la enseñanza del Magisterio de la Iglesia Católica a través de sus cartas pastorales y encíclicas (escritas por papas y obispos) sobre la vida en sociedad. Estas orientaciones son una invitación a los cristianos y seres humanos de buena voluntad para su puesta en práctica, estas se basan en el Evangelio y la tradición. Su objetivo es promover la dignidad humana, la justicia y la paz, todo ello con miras al orden político, económico y cultural de los pueblos.

En este orden de ideas plantee varios interrogantes al motor de búsqueda, con la disposición de hallar la posible influencia de la DSI en el programa de gobierno del candidato Iván Cepeda. A continuación, presento las convergencias encontradas en dicho programa con tres encíclicas, que corresponde a la segunda y tercera del papa Francisco y la primera de León XIV.

Las principales coincidencias entre la encíclica papal Laudato si’ (2015) y el programa de gobierno del candidato Iván Cepeda radican en la promoción de una ecología integral y la justicia social . Ambos documentos establecen que el cuidado del medio ambiente es inseparable del bienestar humano y la erradicación de la pobreza.

Los puntos de encuentro más destacados:

  • Ecología integral y “la casa común”: Tanto el Papa Francisco como Cepeda coinciden en que los problemas ambientales, especialmente el cambio climático y la deforestación, están intrínsecamente unidos a las crisis sociales. Los dos enfoques señalan la necesidad de proteger la naturaleza —definida en el programa de Cepeda como una “casa común” (retoma este concepto del Papa)— frente al modelo extractivista .
  • Reforma y justicia agraria: El plan de gobierno del Pacto Histórico en el programa de su candidato propone una revolución agraria y el impulso de la economía campesina, alineándose con la visión de Laudato si’ que aboga por devolver la dignidad al trabajo de la tierra y asegurar que los recursos se distribuyan justamente .
  • Defensa de la Amazonía y biodiversidad: Ambas posturas hacen un llamado urgente a frenar la destrucción ecológica, especialmente del bioma Amazónico. Los textos comparten la visión de proteger la Amazonía, frenar la deforestación y salvaguardar a las comunidades y pueblos indígenas .
  • La paz como camino ecológico y social: En sus discursos, Cepeda ha reiterado que “no hay paz sin paz con la naturaleza”, un postulado que refleja la concepción de ecología integral del Papa Francisco, donde el respeto por el entorno natural y el prójimo son las bases para la fraternidad y la construcción de la paz .

Veamos ahora, la fuerte influencia de la encíclica Fratelli Tutti (2020) del Papa Francisco para con el programa de gobierno de Iván Cepeda. Podemos analizar que comparten una visión orientada hacia la fraternidad humana , la superación de la pobreza sin asistencialismo , la construcción de la paz mediante el diálogo y la protección de los más vulnerables .
Veamos los siguientes ejes fundamentales donde convergen:

  • Enfoque en la dignidad y no en el asistencialismo: Tanto la encíclica como el proyecto político de Cepeda concuerdan en que la solución a la pobreza no debe limitarse a dar limosnas o ayudas temporales. El candidato propone reemplazar el asistencialismo por un modelo de reconocimiento de derechos y salario vital, un principio muy alineado con la visión de fraternidad y el acceso equitativo a bienes básicos que plantea el Papa .
  • Búsqueda de una “Revolución Ética” basada en el otro: Cepeda estructura su agenda en torno a “tres revoluciones” (una de ellas la ética). Esto refleja directamente el postulado de la carta papal, que exige una “moral de la comunidad” donde la empatía, la capacidad de sentir al otro y la solidaridad sean el motor del progreso social .
  • Rechazo a la violencia y apuesta por la paz total: El candidato del Pacto Histórico promueve que las transformaciones deben ser estrictamente pacíficas y con el pueblo, apostando por el diálogo social en lugar de respuestas exclusivamente militarizadas o violentas. Esto resuena con el llamado de la Iglesia a la reconciliación y a deponer los discursos de odio o guerra .
  • Inclusión de los sectores históricamente marginados: Ambos proyectos priorizan la voz de las poblaciones vulnerables. El programa de Cepeda abarca compromisos directos con comunidades campesinas, indígenas, afrodescendientes, mujeres y víctimas del conflicto, reflejando el llamado papal a incluir a las periferias y reconocer los derechos de todos los miembros de la “casa común” .

Cabe anotar que en septiembre del año pasado y durante una entrevista en redes, el candidato invitaba por esos espacios públicos a leer las encíclicas de Francisco por su relevancia moral y por contener elementos fundamentales para repensar el futuro de la humanidad. El programa de gobierno de Cepeda, denominado “El Poder de la Verdad”, puede y debe ser consultado para profundizar estas y otras propuestas.
Con el actual obispo de Roma en su reciente y primera encíclica las similitudes radican en un enfoque compartido hacia la dignidad humana , la justicia social y la solidaridad . Diversos análisis políticos y académicos relacionan los pilares de la carta encíclica Magnifica Humanitas (2026) del Papa León XIV, con las propuestas del programa de gobierno del candidato presidencial colombiano Iván Cepeda en los siguientes puntos clave :

  • Centralidad de la persona: Ambos buscan garantizar que el ser humano, especialmente los más vulnerables, sea el eje central del progreso y las políticas del Estado .
  • Paz y Reconciliación: El programa de Cepeda aboga por una paz con justicia social y diálogo, lineamientos que empatan con el llamado de la encíclica a la reconciliación, la verdad y la construcción de un tejido social justo .
  • Justicia económica y equidad: La encíclica promueve el destino universal de los bienes, un principio que resuena con el programa de Cepeda al enfocarse en la redistribución tributaria, la inclusión social y el apoyo a las comunidades vulnerables .
  • Cuidado ambiental: Ambos documentos priorizan la defensa de la naturaleza y el cuidado de la casa común, buscando mitigar crisis estructurales .
  • Participación y ética pública: Mientras el documento papal hace un llamado ético frente al poder, el programa de gobierno de Cepeda propone una “revolución ética” y una lucha frontal contra la corrupción .

Al concluir este ejercicio de indagación y teniendo en cuenta los tiempos de posverdad, entiéndase noticias falsas, invito a los lectores a confrontar la veracidad del contenido analizando los documentos citados y las fuentes referenciadas al final del artículo.

Bonus track o ñapa: según la filosofía de la religión un milagro es un evento sobrenatural que desafía las leyes de la naturaleza. En cambio, desde una reflexión bíblico teológica, por ejemplo, la multiplicación de panes y peces en el evangelio de Juan, el milagro consiste en la disponibilidad-solidaridad del sujeto portador de los panes y peces, para que el Señor bendiga, multiplique, sacie y sobre. Por eso en la mesa de nuestros ancestros a pesar de las limitaciones, comer fue un verbo posible gracias a la generosidad para dar lo mejor de cada uno. ¿Será eso lo que el país necesita de cada uno de nosotros?