Contacto

marzo 10, 2026

La Primicia Noticias

Una Nueva mirada

{"tiktok_developers_3p_anchor_params":"{"client_key":"awgvo7gzpeas2ho6","capability_extra_v2":{"edit":[{"panel":"hd_quality_face"},{"panel":"bokeh"}],"portrait":[{"panel":""}]},"template_id":"","capability_key":["portrait","edit"],"filter_id":[]}","source_type":"hypic","data":{"stickerId":"","playId":"","enter_from":"enter_launch","appversion":"6.5.0","activityName":"","imageEffectId":"","pictureId":"EAF03403-98B8-4B1B-AC30-2AEAC619078A","product":"retouch","os":"ios","filterId":"","infoStickerId":""}}

Las legislativas de 2026: cuando los votos le recuerdan a Colombia que la política sigue siendo de los políticos

Por: Milagros Sarmiento Ortiz

Las elecciones legislativas de 2026 dejaron varias lecciones para el país y, particularmente, para el Atlántico. La primera es una verdad que muchos intentaron negar: la política sigue siendo de los políticos.

Se intentó instalar la idea de que bastaba con tener seguidores, viralidad o reconocimiento digital para competir electoralmente. Pero las urnas volvieron a demostrar que una cosa es la visibilidad en redes y otra muy distinta la capacidad de convertir eso en votos reales. La política exige estructura, organización territorial, equipos, liderazgo comunitario y lectura del momento social. Los likes no reemplazan el trabajo político.

La segunda lección es igual de clara: la política basada únicamente en el odio terminó agotándose. Muchos candidatos apostaron toda su narrativa a atacar al gobierno de Gustavo Petro, creyendo que el anti-petrismo por sí solo sería suficiente para movilizar electores. El resultado demostró lo contrario. Hoy el electorado exige algo más que rabia: exige argumentos, propuestas y visión de país. La política se está reconstruyendo alrededor de ideas y no solamente de antagonismos.

En el Atlántico, el mensaje también fue contundente. La casa Char sigue siendo una fuerza política importante, pero ya no suma igual cuando no son ellos quienes marcan directamente la tarjeta electoral. La marca pesa, pero el liderazgo personal sigue siendo determinante. La política departamental empieza a mostrar señales de transición y eso abre un debate inevitable sobre el futuro del poder regional.

Otro dato que deja esta elección es que las estrategias tradicionales tampoco garantizan resultados. La apuesta del uribismo de usar la figura de Álvaro Uribe como principal motor electoral no produjo el efecto esperado. La política colombiana está entrando en una etapa donde incluso los liderazgos más fuertes necesitan renovarse y construir nuevos relatos.

Mientras tanto, el Pacto Histórico en el Atlántico logra consolidar una presencia política cada vez más visible. Lo que antes era un fenómeno electoral marginal hoy empieza a sentirse como una fuerza real dentro del mapa político del departamento. El resultado legislativo, sumado a tensiones recientes alrededor del Sena y la Universidad del Atlántico, muestra que el tablero local está cambiando y que el dominio tradicional de algunas casas políticas comienza a ser discutido.

Incluso en municipios como Santo Tomás se empieza a percibir una tendencia política distinta, con mayor apertura hacia discursos progresistas y con liderazgos que buscan consolidarse en esa dirección. La consolidación de figuras políticas que abanderan ese debate demuestra que la política local también está viviendo su propio proceso de transformación.

Las legislativas de 2026 no solo eligieron congresistas. Redibujaron el mapa político del país y del Atlántico.

Y dejaron una advertencia para todos los actores políticos:
ni la fama digital, ni el odio como estrategia, ni las viejas maquinarias por sí solas garantizan el poder.

Hoy, más que nunca, la política vuelve a construirse con liderazgo, ideas y territorio.