Este miércoles, en la Parroquia Santo Tomás de Villanueva, se dio inicio a la Cuaresma con la conmovedora celebración del Miércoles de Ceniza. Los fieles se reunieron en la iglesia para recibir las cenizas como un recordatorio de nuestra fragilidad y la necesidad de arrepentimiento.
El padre Adalberto Reales Palmera, párroco de Santo Tomás de Villanueva, en su homilía, invitó a la comunidad a aprovechar este tiempo de Cuaresma para profundizar su relación con Dios y hacer un compromiso renovado con la oración, el ayuno y la caridad.
“La Cuaresma es un período de gracia y transformación”, expresó el padre Adalberto. “Es una oportunidad para renovar nuestro espíritu y acercarnos más a Dios en preparación para la celebración de la Pascua”.


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