{"id":9221,"date":"2025-09-07T16:52:50","date_gmt":"2025-09-07T16:52:50","guid":{"rendered":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/?p=9221"},"modified":"2025-09-07T16:53:27","modified_gmt":"2025-09-07T16:53:27","slug":"introduccion-a-la-lectura-de-la-intrusa-de-borges","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/2025\/09\/07\/introduccion-a-la-lectura-de-la-intrusa-de-borges\/","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n a la lectura de La intrusa de Borges"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por: Pedro Conrado Cudriz <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se inicia con un hecho no probable, la historia de los hermanos Nilsen, una historia que pas\u00f3 por varias voces orilleras:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eduardo Nilsen lo cont\u00f3 en el velorio de su hermano menor, Cristian, en el partido de Mor\u00f3n. Y finalmente lo narr\u00f3 Santiago Dabove, que se la cont\u00f3 al narrador. A\u00f1os m\u00e1s tarde se lo contaron en Turdera, donde ocurri\u00f3 la an\u00e9cdota para la magia de la literatura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El narrador confiesa que lo escribi\u00f3 \u201cporque en ella se cifra un breve y tr\u00e1gico cristal de la \u00edndole de los orilleros antiguos.\u201d Borges, el narrador, cedi\u00f3 a la tentaci\u00f3n literaria de acentuar o agregar alg\u00fan pormenor, como aquella \u201cgastada biblia con caracteres g\u00f3ticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Borges, la historia es una azarosa cr\u00f3nica de los Nilsen, que se perder\u00e1 como se pierden todas las memorias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caser\u00f3n donde viv\u00edan \u201cdefend\u00edan su soledad,\u201d es decir, sus secretos de familia, sus pataner\u00edas. La defend\u00edan de ojos y bocas intrusas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es interesante el recuento de sus lujos: \u201c\u2026el caballo, el apero, la daga de hoja corta, el atuendo rumbero de los s\u00e1bados y el alcohol pendenciero;\u201d estos elementos son importantes porque eran elementos caracter\u00edsticos de los barrios orilleros, marginados, excluidos de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que sabemos ahora es que los Nilsen no eran hermanitas de la caridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El barrio les tem\u00eda, sab\u00edan que seguramente deb\u00edan alguna muerte. \u201cFueron troperos, cuarteadores, cuatreros y alguna vez tah\u00fares con fama de avaros.\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Nilsen \u201ceran calaveras para el amor,\u201d para la muerte del amor, amores de zagu\u00e1n o de casa mala\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este cuento hay una versi\u00f3n del amor orillero, relaciones de pareja extra\u00eddas de las relaciones de cemento del patriarcado. Juliana Burgos era concebida como \u201cuna cosa,\u201d una especie de mueble de la casa, que se pod\u00eda trasladar de un lugar a otro, que se pod\u00eda vender y comprar las veces necesarias para beneficio del comprador. El narrador lo consigna as\u00ed cuando, por ejemplo, escribe que con la Juliana se \u201cganaba as\u00ed una sirvienta.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos podemos acordar en este pasaje de alguna de las novelas de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez porque \u00e9l tambi\u00e9n recre\u00f3 literariamente el estatus- rol y el cuadro social de la mujer en ese mundo arcaico del machismo decimon\u00f3nico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hermano Eduardo en ese mundo de relaciones cosificadas tambi\u00e9n ech\u00f3 de su casa a una joven que encontr\u00f3 en un viaje de negocios. La expuls\u00f3 de casa como un trapo viejo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde este episodio personal del hermano mayor, Eduardo, el conflicto narrativo entre los hermanos comenz\u00f3 a tener suficiente claridad, porque el hermano mayor estaba nada m\u00e1s y nada menos enamorado de la Juliana, compa\u00f1era sexual de Cristian, el menor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que uno recuerde, esta narraci\u00f3n borgiana tratada con un lenguaje sencillo y de cr\u00f3nica period\u00edstica, y aparentemente sin mayores aspiraciones, hace un salto entre el rastro de las versiones de tipo filos\u00f3fico y misteriosas, que hemos le\u00eddo en el Club de lectura&nbsp;Santo Tom\u00e1s todos los libros, como la de Emma Zunz o El jard\u00edn de senderos que se bifurcan para nombrar estos dos cuentos en medio de un oc\u00e9ano de temas universales del escritor argentino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo me voy, le dijo Cristian a Eduardo. \u201cAh\u00ed la ten\u00e9s a la Juliana. Si la quer\u00e9s \u00fasala. Y se despidi\u00f3 de Eduardo no de Juliana, que era una cosa\u2026 una relaci\u00f3n que ultrajaba las decencias del arrabal.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta relaci\u00f3n que \u201cultrajaba las decencias del arrabal\u201d la usa el escritor para recordarnos que todo no es maluco, oscuro en Turdera, algo bueno ten\u00eda que haber en el mundo en contrav\u00eda de la maldad humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El acuerdo no pod\u00eda durar tanto en medio de la importancia de la posesi\u00f3n de las cosas y los deseos animales de los hermanos Nilsen. Alguna vez Sartre y Simone de Beauvoir se reclamaron la libertad de los cuerpos y acordaron que se amar\u00edan, aunque cada uno por el lado izquierdo del cuerpo tendr\u00eda los amantes que quisiera. Lo que se sabe es que no resistieron la libertad sexual de sus cuerpos. El amor verdadero los reclamaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn el duro suburbio, un hombre no dec\u00eda, ni se dec\u00eda, que una mujer pudiera importarle, m\u00e1s all\u00e1 del deseo y la pasi\u00f3n, pero los dos estaban enamorados\u201d de la misma mujer. Y el amor los humillaba, porque el amor es entrega y no es de relaciones verticales, sino horizontales, equilibradas desde el centro para que los dos lados, el izquierdo y el derecho puedan convivir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es extra\u00f1o entonces esta manera de amar orillero, y no es solo un amor de arrabal, es tambi\u00e9n un amor de prost\u00edbulo: \u201cun hombre no dec\u00eda, ni se dec\u00eda, que una mujer pudiera importarle, m\u00e1s all\u00e1 del deseo y la pasi\u00f3n.\u201d Era una relaci\u00f3n enajenada, cosificada.&nbsp; Y no era nada raro que la Juliana fuera una puta. Y tampoco fue raro que Eduardo Nilsen tratara a aquella joven que trajo de un viaje como un trapo viejo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juliana los atend\u00eda \u201ccon sumisi\u00f3n bestial,\u201d tal vez porque se sent\u00eda sirviente, poca cosa, una expresi\u00f3n brutal cuando se piensa en el calificativo que le damos a una mujer o a un hombre pobre o marginal. Lo que si estaba claro en la historia del cuento, eran las relaciones sociales marcadas por el mercado de las relaciones humanas patriarcales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en cierto d\u00eda del mundo de los corazones rotos y en conflicto la vendieron como un animal para la pasi\u00f3n de todos los hombres en un prost\u00edbulo. Lo producido en el mercado de la carne humana lo repartieron en dos mitades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y quisieron regresar a la vida antigua de las relaciones entre solo hombres. Volvieron a las trucadas, al re\u00f1idero y a las juergas casuales. Pero no se salvaron del amor, al que terminaron haci\u00e9ndole trampas. A escondidas alcanzaban el cuerpo de la Juliana, pero esquivaban su alma. Hasta que Cristian descubri\u00f3 a Eduardo en \u201cla casa que sabemos,\u201d innombrable seguramente para la decencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y todo parece que Cristian le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDe seguir as\u00ed, los vamos a cansar a los pingos.\u201d M\u00e1s vale que la tengamos a manos. Y le pagaron a la patrona el valor tasado en la compra y venta del art\u00edculo. \u201cY prefirieron desahogar su exasperaci\u00f3n con ajenos. Con un desconocido, con los perros, con la Juliana, que hab\u00eda tra\u00eddo la discordia.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y se fueron al comercio de Pardo a vender sus cueros, que son los objetos sometidos al tratamiento especial de la piel despu\u00e9s de muerto el animal. Creo que la alusi\u00f3n nos conduce a relacionarla con la muerte de la Juliana, que no era tratada como persona con derechos sino como una cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristian tir\u00f3 el cigarrillo que hab\u00eda encendido y dijo sin apuro:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA trabajar hermano\u2026 Hoy la mat\u00e9. Que se qued\u00e9 aqu\u00ed con sus pilchas, ya no har\u00e1 m\u00e1s perjuicios. Se abrazaron, lloraron. Ahora los ataba otro v\u00ednculo: la mujer tristemente sacrificada y la obligaci\u00f3n de olvidarla.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Autor del relato: Jorge Luis Borges<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pedro Conrado Cudriz Se inicia con un hecho no probable, la historia de los&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7519,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[],"class_list":["post-9221","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"thumbnail":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-300x221.jpg",300,221,true],"medium_large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-768x566.jpg",640,472,true],"large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",640,471,false],"1536x1536":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"2048x2048":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-slider-full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-featured":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-720x475.jpg",720,475,true]},"author_info":{"info":["Noticias La Primicia"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/category\/opinion\/\" rel=\"category tag\">Opini\u00f3n<\/a>","tag_info":"Opini\u00f3n","comment_count":"2","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9221","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9221"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9221\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9224,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9221\/revisions\/9224"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7519"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}