{"id":8789,"date":"2025-03-28T22:37:42","date_gmt":"2025-03-28T22:37:42","guid":{"rendered":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/?p=8789"},"modified":"2025-03-28T22:37:56","modified_gmt":"2025-03-28T22:37:56","slug":"el-juego-del-dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/2025\/03\/28\/el-juego-del-dolor\/","title":{"rendered":"El juego del dolor"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por: Pedro Conrado Cudriz <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos aspiramos alguna vez a tener ante el dolor las reservas necesarias para soportarlo. Adem\u00e1s, hacemos lo imposible por evitarlo y para ahorrarnos lo que denomino socarronamente, &nbsp;prevenci\u00f3n. Y si ya hemos experimentado un dolor, no queremos repetirlo, menos recordarlo, porque nos genera las sensaciones de la n\u00e1usea postraum\u00e1tica y termina solt\u00e1ndole las amarras a la angustia. Por otra parte, creemos que la inocencia o la culpa es un tipo de accesorio invisible al dolor; algo as\u00ed como su pr\u00f3tesis natural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conversaci\u00f3n era apacible, casi cargada de cierta ternura entre aquellos hombres, que se sorprendieron al verme. Siempre era as\u00ed, se asombraban cuando alguien los observaba con ojos cuidadosos, como bichos raros, y se sorprend\u00edan si alguien los escuchaba hablar como cuando se observa bailar tristemente las palabras en la boca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00bfEs la primera vez?, pregunt\u00f3 uno de aquellos sujetos, descargando la pregunta de la vieja malicia ind\u00edgena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-S\u00ed, s\u00ed, es la primera vez, respond\u00ed con prevenci\u00f3n. Jam\u00e1s, prosegu\u00ed, imagin\u00e9 encontrarme en semejante situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-No se preocupe, joven \u2013dijo otro-, No duele si el dolor es apenas una amonestaci\u00f3n para un ser inocente. Adem\u00e1s, usted, en su corta vida no ha tenido dolores traum\u00e1ticos, que le hayan sobrevivido en la larga noche de la inconsciencia. Se lo digo, porque este dolor no lograr\u00e1 revivir la angustia y el sufrimiento de un dolor infinito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Continuaron conversando entre batas blancas como si el sufrimiento fuera un mal necesario, el soporte de alguna culpa extra\u00edda como una pieza dental de las entra\u00f1as oscuras del cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dec\u00eda uno de ellos: \u201cLa primera vez el dolor es indescriptible, una emoci\u00f3n desconocida rompiendo la carne del alma. No, no nos alegramos por el advenimiento de confusos sentimientos. Aclaro, no sentimos pena alguna.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00bfY la segunda vez no duele?, pregunt\u00e9 sosegada, intentando imitar la tranquilidad de aquellos hombres sabios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-No creo que sea usted de la masa de los reincidentes, respondi\u00f3 el de mayor edad. No tiene el rostro de los otros. Usted parece tan inocente como original. M\u00e1s a\u00fan, creo que est\u00e1 aqu\u00ed por circunstancias ajenas a su voluntad. Una trampa inevitable de los deseos del cuerpo. El destino es oscuro, joven, o me equivoco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-No, no se\u00f1or, no se equivoca. Los errores son manchas indelebles algunas veces. Son sellos desapercibidos y tercos de los que nadie aprende e incluso, existen escuelas o sectas donde se les rinde tributo al error.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-La primera vez todo parece un juego, era la voz del \u00faltimo sabio, convencido de que el dolor era la ficci\u00f3n de los penitentes olvidados de la historia de la tierra. Nadie, continu\u00f3, ha logrado sospechar nada. No los hacen esperar, porque entran al cuerpo buscando el fantasma del dolor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Pero\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Nada. Usted simplemente sale sin el intruso y como si \u00e9ste le sobrara al cuerpo. Y punto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pedro Conrado Cudriz Todos aspiramos alguna vez a tener ante el dolor las reservas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7519,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[],"class_list":["post-8789","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"thumbnail":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-300x221.jpg",300,221,true],"medium_large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-768x566.jpg",640,472,true],"large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",640,471,false],"1536x1536":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"2048x2048":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-slider-full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-featured":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-720x475.jpg",720,475,true]},"author_info":{"info":["Noticias La Primicia"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/category\/opinion\/\" rel=\"category tag\">Opini\u00f3n<\/a>","tag_info":"Opini\u00f3n","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8789","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8789"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8789\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8790,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8789\/revisions\/8790"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7519"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}