{"id":8011,"date":"2024-08-23T12:46:49","date_gmt":"2024-08-23T12:46:49","guid":{"rendered":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/?p=8011"},"modified":"2024-08-23T12:47:03","modified_gmt":"2024-08-23T12:47:03","slug":"el-cielo-era-el-tejado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/2024\/08\/23\/el-cielo-era-el-tejado\/","title":{"rendered":"El cielo era el tejado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por: Pedro Conrado Cudriz<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cLo que me dej\u00f3 en un estado de inocencia dispuesto a creer todo fue sentarme en un inodoro de avanzada tecnolog\u00eda que me lav\u00f3 y sec\u00f3 despu\u00e9s de hacer mis necesidades fisiol\u00f3gicas.\u201d Yokio Kenji D\u00edaz, Relatos de inspiraci\u00f3n y liderazgo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">__<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En el Jap\u00f3n \u201cUno no usa un inodoro japon\u00e9s, lo tripula\u201d. Gonzalo Robledo, autor de la Torre de Tokio, columnista de El Espectador<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">___<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por aqu\u00ed tambi\u00e9n pas\u00f3 la historia nuestra como en otras partes del mundo. Y pas\u00f3 lentamente como un auto viejo. Y en ese viaje el retrete fue un punto intermedio entre el patio y el pozo s\u00e9ptico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al principio \u00e9ramos como los animales, las necesidades de evacuaci\u00f3n fisiol\u00f3gicas del cuerpo se hac\u00edan en el campo, o en el patio arenoso como los neandertales, en cuclillas. Y cuentan los abuelos que hab\u00eda que andar en puntillas, con cuidado sumo para no pisar una pilita excremental tan odiosa como una inmortal cucaracha. Los abuelos se re\u00edan entre dientes y de s\u00ed mismos cuando contaban con tal naturalidad esta etapa de la vida de ellos y del pueblo donde nacieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ni un solo gesto de repugnancia en el rostro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El olor de la guinda invad\u00eda las calles. Hoy en cualquier lugar donde tropecemos un \u00e1rbol de guinda, imagino que el olor nos regresa a los recuerdos de aquel pueblo de mierda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los retretes siempre han sido silenciosos, o cargados de los hilos de la sospecha y la verg\u00fcenza. Los inodoros eran unos lugares estrechos de aproximadamente un metro y medio de ancho, cuadrado u horizontal, construido en madera al principio, tablas y clavos, y despu\u00e9s con la masa del cemento y el ladrillo. Ten\u00edan una altura, cuando ten\u00edan techo, de dos metros. Recuerdo que la puerta era movible, estaba recostada al lado derecho o al lado izquierdo en el interior de la letrina y una vez ingresabas ten\u00edas que tomarla y moverla para cubrir el hueco donde deb\u00eda haber una puerta fija. Cuando no ten\u00eda techo, el cielo era el tejado.&nbsp; Recuerdo que en un costado del espacio interior se guindaba medio metro de alambre para sostener las piezas cortadas de alg\u00fan peri\u00f3dico de la \u00e9poca, que serv\u00edan para limpiarse el ano despu\u00e9s de la deyecci\u00f3n. Pod\u00edan ser tajos de prensa de El nacional, o El Diario del Caribe, o el Heraldo, o qu\u00e9 s\u00e9 yo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerdo que tambi\u00e9n se insertaban hojas de cuadernos usados para la limpieza del culo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El retrete estaba ubicado al final del patio y estaba conformado por una peque\u00f1a poza s\u00e9ptica. \u00bfY por qu\u00e9 tan lejos? Quiz\u00e1s por el olor excremental que vomitaba a cierta distancia o tal vez por la verg\u00fcenza de la deposici\u00f3n individual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces la naturaleza humana es intratada moralmente por algunos, o incomprendida por todos los que se acercan actualmente al v\u00e1ter. Extra\u00f1amente nos comportamos as\u00ed con nuestra propia naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca vi a una mujer hacer sus necesidades fisiol\u00f3gicas en el excusado. Ellas utilizaban una bacinilla de color blanca con la pintura de una cinta azul o rojo en los bordes; una vez hechos los dep\u00f3sitos lo vaciaban en el hoyo s\u00e9ptico del mingitorio. Y esa misma bacinilla se usaba para descargar la vejiga en las noches de sue\u00f1os no eternos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy esta experiencia humana del mundo de los abuelos puede parecerles a los j\u00f3venes rara o estramb\u00f3ticamente asquerosa. Lo cierto es que la evoluci\u00f3n de la excreci\u00f3n humana sigue siendo igual al pasado, lo \u00fanico que ha cambiado es lugar; ya no el inodoro estrecho y mal oliente del pasado. Hoy en las ciudades y \u00e1reas urbanas se usa el ba\u00f1o moderno y el alcantarillado creado en 1843 por los alemanes, que luego se extendi\u00f3 a toda Europa, y en Colombia por all\u00e1 por los a\u00f1os cincuenta, concretamente en 1955 hacia adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, en Google puede leerse que \u201cDespu\u00e9s de idas y venidas, y calles llenas de caca, el retrete moderno lleg\u00f3 en 1597, cuando John Harington, sobrino de la reina Isabel I, fabric\u00f3 el primer inodoro de la historia, compuesto de una caja de madera con un orificio que comunicaba con una taza de porcelana.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque en el Per\u00fa para comienzo del siglo 19 ya exist\u00edan los alba\u00f1ales, que \u201cson parte de la herencia cultural de civilizaciones prehisp\u00e1nicas como la lima, Wari e Inca,\u201d seg\u00fan el Magaz\u00edn Cultural de El Espectador: Un antiguo sistema de alcantarillado es hallado en el Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy se puede creer que hemos civilizado el culo y, sin embargo, son las circunstancias del progreso las que han transformado los espacios f\u00edsicos por temas de salud e higiene. Ya no el retrete, aunque en zonas dispersas y rurales se sigan usando por las gentes estos mismos aparatos y el suelo al aire libre; y hoy tambi\u00e9n el papel higi\u00e9nico. A todo un contingente de colombianos nos toc\u00f3 limpiarnos el culo en las cercas y con maretiras y hojas de matarrat\u00f3n, con hojas desechables de la prensa escrita, con hojas de cuadernos viejos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es la historia del pasado para viajar al progreso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por las noches era tenebroso ir al retrete porque no hab\u00edan instalado una l\u00e1mpara para iluminar el lugar. A esas horas el espacio f\u00edsico del excusado estaba cargado de cucarachas y otros animalitos nacidos de la imaginaci\u00f3n del ser humano que los utilizaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora hay varias an\u00e9cdotas contadas por gentes que vivieron en aquellos tiempos y que en estos precisos instantes se amontonan en mi memoria. Un vecino me contaba la turbadora ocasi\u00f3n en la que el hijo de un cerdo se fue en las profundidades de un hoyo del retrete y \u00e9l tuvo que sacarlo por las orejas con las pinzas de sus manos, mientras las hermanas lo fulminaban con miradas de asco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida, pienso yo, finalmente es una dantesca an\u00e9cdota del vivir humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desciframientos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deyectar: defecar, deposici\u00f3n, evacuaci\u00f3n, excreci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros nombres del retrete: Inodoro, urinario, evacuatorio, letrina, v\u00e1ter, sanitario, taza, excusado, mingitorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">____<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aprop\u00f3sito de la tomasinidad:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera novia que tuve fue un animal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una burra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pedro Conrado Cudriz &nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cLo que me dej\u00f3 en un estado de inocencia dispuesto&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7519,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[],"class_list":["post-8011","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"thumbnail":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-300x221.jpg",300,221,true],"medium_large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-768x566.jpg",640,472,true],"large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",640,471,false],"1536x1536":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"2048x2048":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-slider-full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-featured":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-720x475.jpg",720,475,true]},"author_info":{"info":["Noticias La Primicia"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/category\/opinion\/\" rel=\"category tag\">Opini\u00f3n<\/a>","tag_info":"Opini\u00f3n","comment_count":"1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8011","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8011"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8011\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8012,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8011\/revisions\/8012"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7519"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8011"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8011"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8011"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}