{"id":6618,"date":"2023-07-11T11:20:25","date_gmt":"2023-07-11T11:20:25","guid":{"rendered":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/?p=6618"},"modified":"2023-07-11T11:27:31","modified_gmt":"2023-07-11T11:27:31","slug":"zoofilia-en-la-costa-caribe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/2023\/07\/11\/zoofilia-en-la-costa-caribe\/","title":{"rendered":"Zoofilia en la Costa Caribe"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por: Pedro Conrado Cudriz<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pude iniciar este texto escribiendo<strong>,&nbsp;<\/strong>al recordar el cuento<strong>&nbsp;\u201cLarga espera\u201d&nbsp;<\/strong>de Ram\u00f3n Molinares Sarmiento<strong>,<\/strong>&nbsp;Petrona<strong>,&nbsp;<\/strong><strong>la madre de Danilo Cruz<\/strong>:&nbsp;&#8220;&#8230; bajo la fresca sombra de una ceiba, contempl\u00f3 a su hijo con el pantal\u00f3n y el calzoncillo enrollados en los tobillos, pegada la cintura en movimiento a la blanda cola del animal que lo tra\u00eda al rancho en la ma\u00f1ana y lo llevaba de vuelta a casa en la tarde.&#8221;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O pude iniciar con el poema de&nbsp;Ra\u00fal G\u00f3mez Jattin&nbsp;<strong>Te quiero burrita<\/strong>:&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Te quiero burrita&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque no hablas&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ni te quejas&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ni pides plata&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ni lloras&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ni me quitas un lugar en la hamaca&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ni te enterneces&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ni suspiras cuando me vengo&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ni te frunces&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ni me agarrras&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Te quiero&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ah\u00ed sola&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">como yo&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">sin pretender estar conmigo&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">compartiendo tu crica&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">con mis amigos&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">sin hacerme quedar mal con ellos&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y sin pedirme un beso.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la realidad es tan parecida a la ficci\u00f3n y a la poes\u00eda, que tanto el cuento de Molinares como el poema de Jattin vienen del fondo de la conciencia de la tierra y de las profundidades de la cultura del hombre de siempre. En el&nbsp;ensayo<em>Understanding Bestiality and Zoophilia<\/em>de Hani Miletski, ella nos recuerda que la zoofilia o sodom\u00eda, zoorastia, zoosexualidad o bestialidad ha sido una pr\u00e1ctica hist\u00f3rica de diversas culturas y desde los tiempos de la prehistoria y nos recuerda que tambi\u00e9n ocurri\u00f3 en Grecia, en Roma, Egipto, tambi\u00e9n en el Medioevo, el Renacimiento, Europa, Estados Unidos y en todas las \u00e1reas geogr\u00e1ficas y pobladas del mundo.&nbsp;Y tambi\u00e9n aqu\u00ed entre nosotros, mestizos de olvidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La zoofilia no es un tema anecd\u00f3tico de las costumbres sexuales solo de los caribe\u00f1os; es un hecho natural de las relaciones del hombre con los animales, de pulsaciones sexuales, emocionales y amorosas. La historia del cuento&nbsp;<strong>\u201cLarga espera\u201d&nbsp;<\/strong>de Ram\u00f3n Molinares Sarmiento, desborda la ficci\u00f3n para reencontrase con la realidad no ficticia. Hay hombres que aman m\u00e1s a la burra que a su mujer y mujeres que aman m\u00e1s al perro que a sus amantes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En aquellos tiempos nadie sab\u00eda de zoofilia, solo se sab\u00eda de represiones sexuales y de las necesidades urgentes del sexo. La virginidad fue en aquellos tiempos un invento de la moralidad machista para hacernos creer que la mujer deb\u00eda llegar pura al matrimonio, una mujer convertida en santa para la casa. Y crearon sin saberlo un trofeo antropol\u00f3gico de la vida sexual de las comunidades rurales, igualmente abrieron una ventana para que la paleontolog\u00eda rescatara de las garras de la ignorancia cultural del Caribe colombiano la vida sexual de las sociedades del pasado. As\u00ed como se hurga en los territorios prehist\u00f3ricos las huellas de nuestros antepasados, a s\u00ed mismo en Sincelejo, Sucre, algunos miembros de la sociedad sucre\u00f1a est\u00e1n intentando visibilizar las huellas de la cultura sexual de nuestro pasado zoof\u00edlico.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se puede decir que se lleg\u00f3 a la zoofilia por curiosidad adolescente o por presi\u00f3n de grupo, o porque la relaci\u00f3n sexual con una virgen condenaba al prometido a la c\u00e1rcel del matrimonio; en algunos lugares hab\u00eda que dar una dote y meter a la joven desvirgada a la casa del novio. Las historias orales contadas por los abuelos narran situaciones tensas de relaciones sociales entre las familias afectadas por estos eventos amorosos en todo el centro de las comunidades de estudio antropol\u00f3gico e incluso, Garc\u00eda M\u00e1rquez en&nbsp;<strong>Cr\u00f3nica de una muerte anunciada<\/strong>, un texto cuasi policiaco, relat\u00f3 la historia de Bayardo San Rom\u00e1n y \u00c1ngela Vicario, quienes una vez contrajeron nupcias se fueron de luna de miel. San Rom\u00e1n la devuelve a la familia Vicario porque \u00c1ngela no manch\u00f3 de sangre las sabanas, raz\u00f3n para concluir que no era virgen y enseguida pas\u00f3 a ser condenada al desprecio de los dem\u00e1s hombres.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor del crimen del honor de la familia Vicario lo se\u00f1al\u00f3 \u00c1ngela: Santiago Nasar. Los lectores de esta interesante novela saben cual fue el final.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">G\u00f3mez Jattin ahond\u00f3 en esta pr\u00e1ctica en su po\u00e9tica bestial: \u201c\u2026 Donde duerme el sexo\u201d; Te quiero burrita; Mi poema es fuerte como una burra; La gran metaf\u00edsica del amor\u2026&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El monumento, \u201chomenaje al hombre sabanero mamaburra del Sincelejo de anta\u00f1o\u201d, fue una creaci\u00f3n del artista Sebasti\u00e1n Boh\u00f3rquez y del arquitecto Albert D\u00edaz. Y quien termin\u00f3 cristaliz\u00e1ndolo por solidaridad con el arte, fue el comerciante Lu\u00eds Quiroga Jaraba.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tratamiento que dio la prensa escrita nacional al monumento del jumento en Sincelejo no fue el mejor, quiz\u00e1 porque la hipocres\u00eda y la moralidad religiosa les impidi\u00f3 alcanzar un punto de vista diferente a la visi\u00f3n prejuiciosa y moralista tradicional, o tal vez porque sigue siendo un tema inc\u00f3modo, tab\u00fa, a pesar de las libertades sexuales del mundo contempor\u00e1neo. As\u00ed que el alcalde Andr\u00e9 G\u00f3mez Mart\u00ednez lo desmont\u00f3 del lugar donde fue sembrado, mientras un n\u00famero grueso de la poblaci\u00f3n se opuso a la decisi\u00f3n de la administraci\u00f3n municipal.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por fortuna ya la virginidad no es pecado ni deshonra a nadie y tambi\u00e9n para fortuna de las relaciones sexuales humanas ya no hay burras.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pedro Conrado Cudriz Pude iniciar este texto escribiendo,&nbsp;al recordar el cuento&nbsp;\u201cLarga espera\u201d&nbsp;de Ram\u00f3n Molinares&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4525,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[],"class_list":["post-6618","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false],"thumbnail":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1-300x214.jpg",300,214,true],"medium_large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",640,457,false],"large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",640,457,false],"1536x1536":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false],"2048x2048":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false],"newsever-slider-full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false],"newsever-featured":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false],"newsever-medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false]},"author_info":{"info":["Noticias La Primicia"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/category\/opinion\/\" rel=\"category tag\">Opini\u00f3n<\/a>","tag_info":"Opini\u00f3n","comment_count":"4","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6618","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6618"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6618\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6619,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6618\/revisions\/6619"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4525"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}