{"id":5264,"date":"2022-09-06T12:32:51","date_gmt":"2022-09-06T12:32:51","guid":{"rendered":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/?p=5264"},"modified":"2022-09-06T12:32:54","modified_gmt":"2022-09-06T12:32:54","slug":"los-impuntuales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/2022\/09\/06\/los-impuntuales\/","title":{"rendered":"Los impuntuales\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por: Pedro Conrado Cudriz <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los impuntuales no se disculpan a pesar de llegar tarde a la cita. Parecen invitados a una fiesta de disfraces. Esta es la raz\u00f3n por la que los europeos no quieren hacer negocios con los latinoamericanos, porque son indisciplinados en las citas y, adem\u00e1s, lisos, amigotes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La costumbre de la impuntualidad es un paraguas in\u00fatil contra el sol, ella ya ha hecho carrera en todas partes. Es decir, ya forma parte de la cultura negra del entorno.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-No te preocupes, me dice Juan del otro lado de la l\u00ednea del celular. Todos llegamos tarde. Estoy llegando en media hora m\u00e1s o menos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ni siquiera es la aplicable indulgencia espa\u00f1ola de los diez minutos, la gabela para los que tendr\u00e1n alg\u00fan contratiempo en el camino.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo acostumbro a llegar quince minutos antes a la cita, lo que implica esperar m\u00e1s de media hora. Si estuviera en casa, este tiempo ser\u00eda soberanamente m\u00edo, lo que quiere decir, que yo podr\u00eda hacer con \u00e9l lo que me viniera en gana: dormir, sentarme en un taburete en la puerta del mundo, leer o ver televisi\u00f3n. Har\u00eda cualquier cosa nimia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El otro tiempo, es el de la reuni\u00f3n, no es m\u00edo. Tengo que esperar observando cuan larga es la calle, o sacar mi diario para repasar cualquiera de los pensamientos consignados en \u00e9l. O sacar un libro de bolsillo, que siempre cargo, para suplir estas situaciones oscuras de nuestra vida cotidiana.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creo que, as\u00ed como todas las profesiones tiene su marco deontol\u00f3gico, las relaciones de amistad, las circunstanciales y las de trabajo deber\u00edan contener tambi\u00e9n su marco \u00e9tico.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 sentimientos me embargan mientras espero? La mezcla es una amalgama de colores, que va de la resignaci\u00f3n a la tristeza, de la impotencia al pico doloroso de la adaptaci\u00f3n. Y siento que el otro o los otros desprecian mi tiempo (alguien lo intenta acribillar) y en este caso, la indisciplina es un crimen como robarles la comida a los ni\u00f1os, maltratar un animal, jugar con los sentimientos de la pareja, dejar esperando a Roc\u00edo, no asistir mensualmente a las citas del colegio donde estudian los hijos, etc.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n me desespero y me reprimo para que el juez que llevo dentro no asome la cabeza para juzgar al infractor. Mea culpa.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No s\u00e9, quiz\u00e1 la vida lenta del pueblo nos ha contaminado y finalmente terminamos creyendo que no se van caer los cocos porque lleguemos tarde a la cita. Puede ser el intento de explicar lo inexplicable. Son los pensamientos del acomodo, o los de la adaptaci\u00f3n. Cualquier intento de cambio ser\u00e1 tildado inconscientemente de amenaza.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo acostumbro a observar el rostro para rastrear las huellas de la verg\u00fcenza o la pena en los ojos del infractor. Y espero una disculpa, que es la que podr\u00eda disparar la conciencia del incumplimiento, el sonrojo de la verg\u00fcenza.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed, en este ambiente de indisciplinados, que alguien sea un adelantado es una haza\u00f1a, pero no es noticia. Hay que morder el perro para ello.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una entrevista \u2013 no recuerdo d\u00f3nde \u2013 Mar\u00eda Kodama, compa\u00f1era de Jorge Lu\u00eds Borges, ante una pregunta sobre la impuntualidad dio la siguiente respuesta:&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA Borges le gustaba estar conmigo porque yo hab\u00eda recibido una educaci\u00f3n distinta. Una educaci\u00f3n japonesa basada en el respeto, en la cortes\u00eda y la puntualidad, que es el respeto a la vida del otro. Mi padre me dijo una vez que yo nunca deb\u00eda llegar tarde a una cita porque estaba tomando la vida de la otra persona y no ten\u00eda derecho. Si esa persona quer\u00eda pasar dos horas mirando el techo, era su vida, pero yo no pod\u00eda hacerla esperar dos horas\u2026\u201d&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cordialmente,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Pedro Conrado Cudris.<\/em><\/strong><em>Soci\u00f3logo con&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Especialidad en Gerencia Social<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Escritor &#8211; Poeta &#8211; Columnista<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Cel. 310-3646567&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Listo&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ocultar texto citado<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mar., 6 sep. 2022, 7:13 a. m., pedro conrado &lt;<a href=\"mailto:pedrocudriz@hotmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">pedrocudriz@hotmail.com<\/a>&gt; escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Saludo, Edwin&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los impuntuales&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los impuntuales no se disculpan a pesar de llegar tarde a la cita. Parecen invitados a una fiesta de disfraces. Esta es la raz\u00f3n por la que los europeos no quieren hacer negocios con los latinoamericanos, porque son indisciplinados en las citas y, adem\u00e1s, lisos, amigotes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La costumbre de la impuntualidad es un paraguas in\u00fatil contra el sol, ella ya ha hecho carrera en todas partes. Es decir, ya forma parte de la cultura negra del entorno.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-No te preocupes, me dice Juan del otro lado de la l\u00ednea del celular. Todos llegamos tarde. Estoy llegando en media hora m\u00e1s o menos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ni siquiera es la aplicable indulgencia espa\u00f1ola de los diez minutos, la gabela para los que tendr\u00e1n alg\u00fan contratiempo en el camino.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo acostumbro a llegar quince minutos antes a la cita, lo que implica esperar m\u00e1s de media hora. Si estuviera en casa, este tiempo ser\u00eda soberanamente m\u00edo, lo que quiere decir, que yo podr\u00eda hacer con \u00e9l lo que me viniera en gana: dormir, sentarme en un taburete en la puerta del mundo, leer o ver televisi\u00f3n. Har\u00eda cualquier cosa nimia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El otro tiempo, es el de la reuni\u00f3n, no es m\u00edo. Tengo que esperar observando cuan larga es la calle, o sacar mi diario para repasar cualquiera de los pensamientos consignados en \u00e9l. O sacar un libro de bolsillo, que siempre cargo, para suplir estas situaciones oscuras de nuestra vida cotidiana.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creo que, as\u00ed como todas las profesiones tiene su marco deontol\u00f3gico, las relaciones de amistad, las circunstanciales y las de trabajo deber\u00edan contener tambi\u00e9n su marco \u00e9tico.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 sentimientos me embargan mientras espero? La mezcla es una amalgama de colores, que va de la resignaci\u00f3n a la tristeza, de la impotencia al pico doloroso de la adaptaci\u00f3n. Y siento que el otro o los otros desprecian mi tiempo (alguien lo intenta acribillar) y en este caso, la indisciplina es un crimen como robarles la comida a los ni\u00f1os, maltratar un animal, jugar con los sentimientos de la pareja, dejar esperando a Roc\u00edo, no asistir mensualmente a las citas del colegio donde estudian los hijos, etc.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n me desespero y me reprimo para que el juez que llevo dentro no asome la cabeza para juzgar al infractor. Mea culpa.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No s\u00e9, quiz\u00e1 la vida lenta del pueblo nos ha contaminado y finalmente terminamos creyendo que no se van caer los cocos porque lleguemos tarde a la cita. Puede ser el intento de explicar lo inexplicable. Son los pensamientos del acomodo, o los de la adaptaci\u00f3n. Cualquier intento de cambio ser\u00e1 tildado inconscientemente de amenaza.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo acostumbro a observar el rostro para rastrear las huellas de la verg\u00fcenza o la pena en los ojos del infractor. Y espero una disculpa, que es la que podr\u00eda disparar la conciencia del incumplimiento, el sonrojo de la verg\u00fcenza.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed, en este ambiente de indisciplinados, que alguien sea un adelantado es una haza\u00f1a, pero no es noticia. Hay que morder el perro para ello.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una entrevista \u2013 no recuerdo d\u00f3nde \u2013 Mar\u00eda Kodama, compa\u00f1era de Jorge Lu\u00eds Borges, ante una pregunta sobre la impuntualidad dio la siguiente respuesta:&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA Borges le gustaba estar conmigo porque yo hab\u00eda recibido una educaci\u00f3n distinta. Una educaci\u00f3n japonesa basada en el respeto, en la cortes\u00eda y la puntualidad, que es el respeto a la vida del otro. Mi padre me dijo una vez que yo nunca deb\u00eda llegar tarde a una cita porque estaba tomando la vida de la otra persona y no ten\u00eda derecho. Si esa persona quer\u00eda pasar dos horas mirando el techo, era su vida, pero yo no pod\u00eda hacerla esperar dos horas\u2026\u201d\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pedro Conrado Cudriz Los impuntuales no se disculpan a pesar de llegar tarde a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4525,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[],"class_list":["post-5264","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false],"thumbnail":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1-300x214.jpg",300,214,true],"medium_large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",640,457,false],"large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",640,457,false],"1536x1536":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false],"2048x2048":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false],"newsever-slider-full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false],"newsever-featured":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false],"newsever-medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Screenshot_20210805_155625-1.jpg",656,468,false]},"author_info":{"info":["Noticias La Primicia"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/category\/opinion\/\" rel=\"category tag\">Opini\u00f3n<\/a>","tag_info":"Opini\u00f3n","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5264","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5264"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5264\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5265,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5264\/revisions\/5265"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4525"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5264"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5264"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5264"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}