{"id":3298,"date":"2021-07-03T12:07:28","date_gmt":"2021-07-03T12:07:28","guid":{"rendered":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/?p=3298"},"modified":"2021-07-03T12:07:29","modified_gmt":"2021-07-03T12:07:29","slug":"los-horrores-emocionales-del-postconflicto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/2021\/07\/03\/los-horrores-emocionales-del-postconflicto\/","title":{"rendered":"Los horrores emocionales del postconflicto"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por: Pedro Conrado Cudriz<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todav\u00eda estamos vagando en esa nube de polvo erecto y elevado por los aires por la iracundia de la violencia, de todas las violencias, las del Estado de siempre (ahora peor), las de los grupos ilegales de todos los tipos de criminalidad habida y por haber, y tambi\u00e9n levantada por las cortinas oscuras de los programas de la alienante televisi\u00f3n colombiana.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El horror entra por las hendijas de casa como un hilillo de sangre temblorosa, todav\u00eda sin conmovernos. Y se queda fijo en los ojos del alma. Paralizado. Con raz\u00f3n Ingrid&nbsp;Betancourt habl\u00f3:&nbsp;<strong>\u201c<\/strong><strong>Yo s\u00e9 que Colombia nos oye y nos oye, y no nos entiende. Hoy tenemos que hacer que Colombia entienda; encontrar las palabras justas para que el pa\u00eds vea, imagine lo que nos sucedi\u00f3 a todos\u201d.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Caminamos como zombis, indolentes, ajenos a la tortura y al horror de una realidad que ha terminado desbaratando esperanzas, ilusiones, sue\u00f1os, caminos, selvas, r\u00edos, familias, individuos, j\u00f3venes, hijos, maestras y maestros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y todav\u00eda hay muchos que no saben lo que pas\u00f3 y lo que todav\u00eda nos pasa, porque les molieron el alma y les silenciaron la conciencia, les mataron el conocimiento y la conciencia, los pudrieron por dentro para no ver ni o\u00edr el canto azul de la esperanza, la m\u00fasica que inspira la belleza de la bondad y la solidaridad humana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso no lloramos ni a los vivos ni a los muertos, porque han terminado convertidos en una pesada carga ajena, porque los poderosos normalizaron todo y nos obligaron a aceptar que no somos seres humanos, sino objetos electorales, instrumentos de trabajo y objetos de una guerra, que sigue vomitando cad\u00e1veres. Y no es la enajenante patria, son los soldados estigmatizados por pobres, \u201cporque no saben usar los ba\u00f1os,\u201d seg\u00fan un general de la rep\u00fablica c\u00f3mplice de la pol\u00edtica oscura del ej\u00e9rcito colombiano de asesinar civiles para hacerlos pasar por guerrilleros.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El llanto del otro no nos conmueve porque estamos convertidos en la piedra dura de la normalidad, o simplemente porque al estar en la sempiterna guerra, el alma se cubri\u00f3 de la piel callosa de la insensible muerte. Esa que sacrifica la vida para tener de hermana la misma muerte. Las v\u00edctimas lloran porque siguen adheridas a la vida, a los sue\u00f1os de los seres queridos que se llev\u00f3 la maldita guerra del pa\u00eds, la guerra contra los privilegios y la guerra contra la subversi\u00f3n. Y porque al recordarlos siguen vivos como en el pasado, vivos con sus sonrisas canarias, vivos entre las rutinas de casa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una guerra sin inocencias que se llev\u00f3 a la tumba a miles de inocentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ingrid dijo: hay que&nbsp;<strong>\u201cmirarnos desde adentro cargando nuestras heridas y nuestros muertos.\u201d&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez, mi poema&nbsp;<strong>instantes&nbsp;<\/strong>recoge este dolor: \u201cHay un instante en todo el d\u00eda, \/Es un globo de tiempo \/Parqueado en la tarde, \/ Sopla el viento \/ Y el juego de la vida \/ No est\u00e1 en el reloj, \/ Hay algo m\u00e1s profundo todav\u00eda \/ Que los ojos no ven, \/ Es el dolor \/ Vida interna que sangra. \/ Es el ritual de la muerte.\u201d&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u201critual de la muerte\u201d nos persigue. Para acabarlo hay que procurar la reconciliaci\u00f3n y la paz, la semilla ya sembrada, esa que algunos quieren arrancarla de la tierra f\u00e9rtil del coraz\u00f3n de los colombianos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pedro Conrado Cudriz Todav\u00eda estamos vagando en esa nube de polvo erecto y elevado&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1282,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[],"class_list":["post-3298","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/20201015_134421.jpg",717,538,false],"thumbnail":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/20201015_134421-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/20201015_134421-300x225.jpg",300,225,true],"medium_large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/20201015_134421.jpg",640,480,false],"large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/20201015_134421.jpg",640,480,false],"1536x1536":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/20201015_134421.jpg",717,538,false],"2048x2048":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/20201015_134421.jpg",717,538,false],"newsever-slider-full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/20201015_134421.jpg",717,538,false],"newsever-featured":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/20201015_134421.jpg",717,538,false],"newsever-medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/20201015_134421-717x475.jpg",717,475,true]},"author_info":{"info":["Noticias La Primicia"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/category\/opinion\/\" rel=\"category tag\">Opini\u00f3n<\/a>","tag_info":"Opini\u00f3n","comment_count":"1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3298"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3298\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3299,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3298\/revisions\/3299"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1282"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}