{"id":10254,"date":"2026-09-05T16:19:39","date_gmt":"2026-09-05T16:19:39","guid":{"rendered":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/?p=10254"},"modified":"2026-09-05T16:19:41","modified_gmt":"2026-09-05T16:19:41","slug":"reflexiones-rutinarias-sobre-la-impuntualidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/2026\/09\/05\/reflexiones-rutinarias-sobre-la-impuntualidad\/","title":{"rendered":"Reflexiones rutinarias sobre la impuntualidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por: Pedro Conrado Cudriz <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La impuntualidad es un vicio como drogarse cada tarde, cada ma\u00f1ana, cada noche. El tipo llega despu\u00e9s de la hora prevista y no siente ninguna clase de verg\u00fcenza y sentimiento de empat\u00eda por los que lograron alcanzar la puntualidad. Y no es necesario que admiren a los que llegaron temprano, pero s\u00ed que les tengan alguna consideraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y no se requiere ninguna clase de excusa para la impuntualidad. Porque ya existe la condena. El puntual llega a la hora de la cita y tiene la paciencia de la tortuga y la espera. Y esto es culturalmente respeto por el otro, algo que podr\u00edamos denominar civismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 es la impuntualidad? Preausencia, puntos suspensivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras transcurre la espera nadie est\u00e1 seguro si el sujeto impuntual llegar\u00e1 a tiempo. Lo cierto es que estamos a la espera, queremos verlo. Y no es algo metaf\u00edsico. Es una situaci\u00f3n pref\u00edsica rara, aunque normalizada por la costumbre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El puntual saca un libro, o apertura el celular para ocupar la mente. Otros se entregan al silencio, o al mon\u00f3logo interior. Y, sin embargo, todos est\u00e1n inquietos, prisioneros de la misma incertidumbre. \u00bfLlegar\u00e1n? \u00a1Los esperaran los organizadores? No se sabe. Para m\u00ed, confieso, no deja de ser una conducta violenta si nos ponen a esperar a los no puntuales, no importa que no se hayan establecidos previos compromisos de asistencia. Pero llegar despu\u00e9s de la hora citada al evento, violenta la esperanza, la paciencia de la espera, los protocolos c\u00edvicos ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mi caso, yo despierto a golpes suaves la imaginaci\u00f3n para convivir con el asombro: imagino acciones mentales extravagantes: vuelo sin alas, venzo a un \u00e1guila en el aire, atravieso la selva mientras las espinas se clavan en las plantas de los pies; o voy al fant\u00e1stico desierto de la sal boliviano a correr sin descanso; o converso con un loro que no se cansa de parlar; o viajo en medio de un torrencial aguacero a ninguna parte; o imagino estar dentro del tiempo, saltando por alcanzar las manecillas de nada, tocando el cuarzo de alg\u00fan \u00e1ngel extraviado de alg\u00fan dios. Y cuando se inicia el evento ya estoy muy relajado y cuasi feliz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La experiencia en el vac\u00edo del olvido, o el olor del olvido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo las escaleras de la segunda planta con la certeza de que voy a buscar la hamaca, que definitivamente est\u00e1 descansando en el primer piso. En mitad de la media luna del patio olvido qu\u00e9 es lo que voy a buscar. Entonces un vaciado inesperado de la memoria se hace presente, una especie de lo que yo llamo \u201cincompetencia no consciente de la memoria\u201d. Olvido total del objeto perseguido. Miro para todos los lados y doy una vuelta de 380 grados, persivo el patio tan largo como un desierto lunar. Y ah\u00ed, de pie, me sent\u00ed perdido y sin sentido, disuelto en el aire, un ser extra\u00f1o. Enseguida inicio una indagaci\u00f3n infructuosa en la memoria y no puedo localizar lo deseado, y siento que ella me abandona, ella, la memoria, que no tiene ning\u00fan compromiso personal con mi yo ni mi ego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La memoria afloj\u00f3 su cuerpo y se abandon\u00f3 al sentimiento de impotencia mental, cerr\u00f3 los ojos para ocultar su oscuridad y me abandon\u00f3; subo al segundo piso de donde vine y definitivamente me entregu\u00e9 a la pereza del olvido. Al d\u00eda siguiente fui a buscar la hamaca, que me recibi\u00f3 con los brazos abiertos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pedro Conrado Cudriz La impuntualidad es un vicio como drogarse cada tarde, cada ma\u00f1ana,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10048,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-10254","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pedro-conrado"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"thumbnail":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-300x221.jpg",300,221,true],"medium_large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-768x566.jpg",640,472,true],"large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",640,471,false],"1536x1536":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"2048x2048":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-slider-full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-featured":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Screenshot_20230912_100614_Facebook.jpg",938,691,false],"newsever-medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Screenshot_20230912_100614_Facebook-720x475.jpg",720,475,true]},"author_info":{"info":["Noticias La Primicia"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/category\/opinion\/pedro-conrado\/\" rel=\"category tag\">Pedro Conrado Cudriz<\/a>","tag_info":"Pedro Conrado Cudriz","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10254"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10255,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10254\/revisions\/10255"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10048"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}