{"id":10076,"date":"2026-07-05T14:43:51","date_gmt":"2026-07-05T14:43:51","guid":{"rendered":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/?p=10076"},"modified":"2026-07-05T14:43:53","modified_gmt":"2026-07-05T14:43:53","slug":"la-obstinacion-de-la-primera-palabra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/2026\/07\/05\/la-obstinacion-de-la-primera-palabra\/","title":{"rendered":"La obstinaci\u00f3n de la primera palabra"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por: Larrys Fontalvo Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8220;Hay un silencio grave parecido al olvido que me nubla mis ojos y quiebra la garganta&#8230;&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ra\u00fal G\u00f3mez Jattin<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace apenas un mes conoc\u00ed, una vez m\u00e1s, el peso de una hoja en blanco. Hab\u00eda decidido escribir un art\u00edculo de opini\u00f3n y estaba convencido de que las palabras llegar\u00edan con la misma naturalidad con la que suelen aparecer las conversaciones cotidianas. Sin embargo, no ocurri\u00f3. Permanec\u00ed durante largo rato en mi cuarto, sentado frente al computador, observando un cursor que parpadeaba con una serenidad casi insolente. Las ideas no acud\u00edan a mi mente. Afuera el mundo segu\u00eda su curso; adentro, el tiempo parec\u00eda haberse detenido. Fue entonces cuando comprend\u00ed que el mayor temor de quien escribe no consiste en enfrentarse a una p\u00e1gina vac\u00eda, sino en sospechar que aquello que desea decir podr\u00eda perderse para siempre en el silencio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquella experiencia me oblig\u00f3 a mirar la escritura desde otro lugar. Se suele decir que escribir consiste en ordenar palabras, pero esa definici\u00f3n resulta demasiado pobre. Escribir es un acto de insurrecci\u00f3n contra el olvido. Mientras la vida avanza sin pedir permiso, mientras los rostros envejecen y las voces de quienes amamos comienzan a confundirse con el rumor lejano de la memoria, el escritor intenta detener un instante antes de que desaparezca. No pretende vencer al tiempo, porque sabe que es imposible. Apenas intenta convencerlo de que deje alguna huella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La hoja en blanco posee una extra\u00f1a honestidad. No acepta disfraces ni artificios. Obliga a quien la enfrenta a reconocer cu\u00e1nto recuerda y cu\u00e1nto ha olvidado. Frente a ella no sirven las apariencias ni las frases aprendidas. Solo permanece aquello que ha sido vivido con suficiente intensidad para merecer convertirse en palabras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 por eso la primera frase siempre cuesta tanto. No porque falten ideas, sino porque sobran. Detr\u00e1s de esa l\u00ednea inicial esperan conversaciones que nunca terminaron, abrazos que a\u00fan conservan su calor, despedidas que todav\u00eda duelen y lugares donde el tiempo parece haberse detenido. Elegir una palabra significa renunciar a miles de ellas. Cada comienzo es tambi\u00e9n una despedida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras permanec\u00eda inm\u00f3vil aquella tarde, comprend\u00ed que el silencio tambi\u00e9n escribe. En ese aparente vac\u00edo comenzaron a desfilar recuerdos de mi infancia, las voces de algunos maestros, las p\u00e1ginas de los libros que me ense\u00f1aron a mirar el mundo y las personas que, sin saberlo, hab\u00edan dejado frases grabadas en mi memoria. Descubr\u00ed que ninguna hoja est\u00e1 realmente vac\u00eda. Vac\u00eda puede estar la prisa con la que pretendemos llenarla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vivimos rodeados de mensajes que nacen y mueren con la misma velocidad con que deslizamos un dedo sobre una pantalla. Las palabras se multiplican, pero pocas consiguen permanecer. La inmediatez ha convertido la escritura en un ejercicio de consumo m\u00e1s que de contemplaci\u00f3n. Se escribe para aparecer, para responder, para no desaparecer del ruido. Sin embargo, los libros siguen record\u00e1ndonos que las palabras importantes necesitan lentitud, como los \u00e1rboles que tardan a\u00f1os en ofrecer sombra o los r\u00edos que solo encuentran su cauce despu\u00e9s de recorrer largas distancias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo escritor carga una biblioteca invisible. En ella habitan las historias que escuch\u00f3 durante la infancia, las voces de quienes le ense\u00f1aron a nombrar el mundo, los autores que despertaron su imaginaci\u00f3n y las heridas que nunca terminaron de cerrar. Ninguna p\u00e1gina nace verdaderamente vac\u00eda. Antes de la tinta ya existen recuerdos, olores, paisajes y preguntas esperando encontrar una forma. Escribir consiste, en buena medida, en escuchar ese murmullo antiguo y darle un lugar donde pueda permanecer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la mayor recompensa de un escritor dif\u00edcilmente sea el reconocimiento. Su verdadera victoria ocurre cuando alguien, quiz\u00e1 dentro de muchos a\u00f1os, abre un libro y descubre en sus p\u00e1ginas una emoci\u00f3n que tambi\u00e9n le pertenece. En ese instante desaparecen las fronteras del tiempo. Dos personas que jam\u00e1s se conocieron sostienen una conversaci\u00f3n silenciosa gracias a unas palabras que decidieron resistirse al olvido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando finalmente escrib\u00ed la primera frase de aquel art\u00edculo, comprend\u00ed que el problema nunca hab\u00eda sido la ausencia de ideas. Lo que necesitaba era aceptar que toda buena escritura exige primero escuchar el silencio. La hoja en blanco seguir\u00e1 imponiendo respeto. Nunca dejar\u00e1 de hacerlo. Pero tal vez esa sea su mayor virtud. Nos recuerda que ninguna historia merece escribirse con prisa y que cada palabra lleva consigo la responsabilidad de conservar un fragmento de la condici\u00f3n humana. Mientras exista alguien dispuesto a sentarse frente al silencio de una p\u00e1gina para rescatar un recuerdo, una pregunta o un destello de belleza, los libros seguir\u00e1n cumpliendo su antigua promesa: demostrar que el tiempo puede seguir avanzando sin lograr borrar del todo aquello que una vez fue escrito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Larrys Fontalvo Rodr\u00edguez &#8220;Hay un silencio grave parecido al olvido que me nubla mis&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9926,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[],"class_list":["post-10076","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG-20250503-WA0019.jpg",919,1042,false],"thumbnail":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG-20250503-WA0019-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG-20250503-WA0019-265x300.jpg",265,300,true],"medium_large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG-20250503-WA0019-768x871.jpg",640,726,true],"large":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG-20250503-WA0019-903x1024.jpg",640,726,true],"1536x1536":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG-20250503-WA0019.jpg",919,1042,false],"2048x2048":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG-20250503-WA0019.jpg",919,1042,false],"newsever-slider-full":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG-20250503-WA0019-919x845.jpg",919,845,true],"newsever-featured":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG-20250503-WA0019.jpg",919,1042,false],"newsever-medium":["https:\/\/laprimicianoticias.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG-20250503-WA0019-720x475.jpg",720,475,true]},"author_info":{"info":["Noticias La Primicia"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/category\/opinion\/\" rel=\"category tag\">Opini\u00f3n<\/a>","tag_info":"Opini\u00f3n","comment_count":"1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10076","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10076"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10076\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10077,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10076\/revisions\/10077"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9926"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprimicianoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}