Por: Frensis Salcedo Fontalvo
En el ritmo de la noche las brisas de marzo aplaudían al unisono el canto de Euterpe que le regalaba, a manera de mixer, melodías a una comedia carnavalera de Talia; las musas olímpicas protagonizaban un show para ovacionar por su magnífica representación a la Reina Shadia Alejandra, soberana terrenal del carnaval de Santo Tomás, pueblo sacado de las aguas rebeldes del río Magdalena que bañan a estas arenas de mujeres alegres y bullangueras que compasan la sonrisa con los movimientos de las caderas y de los pies. La noche iluminada por la milenaria luna advirtió la llegada de la esbelta mujer que juguetea a los yaces con los luceros, llegó con un collar de estrellas adornando su humanidad y con un vestido confeccionado con nubes viajeras.
Shaddia Alejandra la mujer que con su helénica majestuosidad quedó imbricada en el corazón de los habitantes, no solo de su terruño, sino del departamento del Atlántico, conquistando con su Donaire, su alegría, su carisma y su cadencioso baile a todo cuanto humano la veía. Shaddia Alejandra, es una reina terrenal entregada a su gente sin distingos de raza, ni credos, ni estratificación social defendiendo el legado que Irina Luz, su madre, le entregó.

Shaddia Alejandra bailó, gozó, se divirtió exageradamente porque comprendió que esa es la esencia del carnaval y su realidad: la Maizena, el bullicio, el baile, la mofa, la burla, la sátira; las carnestolendas son los escenarios propicios donde se vive la verdadera democracia, donde la gente se confunde en un solo goce de frenesí: todos caben.
Los vestidos confeccionados con nubes viajeras son la representación fantástica de la variedad de disfraces y atuendos confeccionados con fineza y dedicación para que su esbelta esfinge humana resaltara su genial hermosa; espectaculares vestidos hicieron relucir su grandeza y su sencillez dejando ver el descomplique que la caracteriza.
Sin derecho a equívocos afirmo que fue un gran acierto de la alcaldesa Paula Hun, haberla nombrado soberana del carnaval porque, aunque muchas personas fruncieron el ceño, Shaddia Alejandra, nos representó con altura, con respeto y con la elegancia que la ubican entre las mejores reinas y con el sello de excelencia que la llevaron a coronarse reina intermunicipal en la 49 versión de este evento cultural creado por José Bolaños De La Hoz (qepd) en el año 1977 con el apoyo del ingeniero Alejandro Fontalvo alcalde de ese momento.
Gracias Shaddia Alejandra, sobrina querida, por tu excelente aporte a la cultura de nuestro pueblo. Ahora a prepararnos para cumplir dos eventos internacionales, uno nacional y uno intermunicipal hasta que reviva Joselito y que el cuerpo aguante o tendremos que revivir de las cenizas como lo hizo el ave fénix.
Gracias Shaddia Alejandra por tu quisencia para que las voces de José Alfredo Fruto y de este servidor formaran parte del engranaje de tu bando y coronación.

A manera de colofón: amo a Shadia Alejandra Navarro Salas, a quien adopté desde que ella era párvula como mi sobrina, pero esta nota la escribí apartando mis afectos porque es merecida y estoy seguro de la aprobación de los lectores porque nuestra reina se sobró y nos mostró que Santo Tomás es una tierra verde de gente amable, creativa y hospitalaria.
A Irina Luz Salas y a Edwin Javier Navarro Bravo, gracias por prestarnos a su hija para mostrar la cara maravillosa y fantástica de Santo Tomás.

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