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noviembre 30, 2025

La Primicia Noticias

Una Nueva mirada

Más Allá del Narcotráfico: Las Complejidades de la Relación Colombia-Estados Unidos

Por Milagros Sarmiento Ortiz

Como abogada y Magíster en Derecho Público, he dedicado gran parte de mi carrera al estudio del Derecho Internacional Público. Mi experiencia como docente en la Universidad San Martín en DIP, mi investigación de tesis sobre los fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en relación con Colombia y mi experiencia laboral en el sector público por más de 18 años me han permitido comprender la interconexión entre la política, los derechos humanos y las relaciones internacionales.

La atención que Estados Unidos presta a Colombia no puede ser reducida a la lucha contra el narcotráfico, aunque este sea un tema central. Las dinámicas actuales entre ambos países revelan una complejidad que merece ser analizada desde múltiples ángulos.

Primero, la relación económica es fundamental. Colombia se ha consolidado como un socio comercial clave para Estados Unidos en América Latina. Los acuerdos de libre comercio y la inversión mutua generan un interés que trasciende el ámbito de la seguridad. La estabilidad económica de Colombia impacta directamente en la economía estadounidense, lo que convierte a nuestra nación en un actor estratégico en la región.

Además, no podemos ignorar el papel de los derechos humanos y la democracia. La administración de Gustavo Petro ha buscado cambiar la narrativa en torno a la política de seguridad en Colombia, enfatizando la necesidad de respetar los derechos humanos. Esta postura puede chocar con la visión más tradicional y militarista que ha predominado en algunas administraciones estadounidenses, creando tensiones que son reflejo de diferencias ideológicas profundas.

Asimismo, el contexto geopolítico actual, marcado por la creciente influencia de China en América Latina, ha llevado a Estados Unidos a reevaluar su posición en la región. Colombia, con su riqueza en biodiversidad y recursos naturales, se ha convertido en un punto clave para iniciativas ambientales y de sostenibilidad, lo que añade otra capa a esta intrincada relación.

La percepción personal entre líderes también juega un papel crucial. Las diferencias entre Trump y Petro, tanto en estilo como en ideología, pueden intensificar las tensiones y afectar la cooperación bilateral. Es fundamental que ambos países busquen un entendimiento que trascienda las confrontaciones personales y se enfoque en el bienestar de sus pueblos.

En conclusión, la relación entre Colombia y Estados Unidos es multifacética y va más allá del narcotráfico. Es un entramado de intereses económicos, derechos humanos, geopolítica y relaciones personales que requiere un análisis cuidadoso y un enfoque colaborativo. Solo así podremos avanzar hacia un futuro más estable y próspero para ambas naciones.