Por: Pedro Conrado Cudriz
Las intervenciones del Estado son respetuosas cuando existe un gobierno preocupado por reivindicar los derechos humanos conculcados a los seres más frágiles de la población colombiana desde hace más de un siglo.
Los programas públicos del gobierno del cambio, buscan a través de esfuerzos descomunales desde lo financiero, dotar de dignidad la sobrevivencia de los más pobres de Colombia.
En este entorno de preocupación nacional, La Primicia conversó con el líder tomasino, Gabriel Agenor Torres Díaz. Fue una conversación camino a casa.
El líder progresista, Gabriel Agenor Torres Díaz, se mostró complacido y felicitó a los beneficiarios, que disfrutan del programa de viviendas dignas, gracias a la gestión del equipo de Unidad Progresista del municipio de Santo Tomás, en el Atlántico, articulado con las políticas públicas del Gobierno Nacional.
El líder tomasino, Torres Díaz, alabó las obras en reparación, que representa un esfuerzo descomunal del gobierno nacional más allá de la infraestructura: “Es la materialización de un compromiso por la dignidad humana, la justicia social y el derecho a un hogar seguro para las familias más vulnerables del municipio.” El líder progresista subrayó el alto impacto social que estas iniciativas generan en la localidad porque mejoran la calidad de vida de los beneficiarios y la comunidad vecinal; fortalece el tejido social comunitario de la población y abre nuevas oportunidades para niñas, niños, adultos mayores y la sociedad en general.
Asimismo, reconoció de manera especial la labor de la dirigente local, Delis Cresciente Pertúz, representante legal de las OPV de Santo Tomás, por la perseverancia y la lucha social y política que ha implicado sacar adelante este tipo de proyectos. “Su trabajo constante, dijo Torrez Díaz, es ejemplo de liderazgo social y de cómo la organización comunitaria, cuando se articula con el Estado y la comunidad logra transformaciones reales”, afirmó el dirigente progresista local.
Finalmente, Torres Díaz, resaltó que estas acciones gubernamentales encarnan los principios del buen Gobierno del Cambio, orientados a cerrar brechas históricas y a garantizar derechos humanos fundamentales. Remató la conclusión de su intervención en la comunidad: “En esta Navidad, Santo Tomás recibe un mensaje claro de esperanza, cuando hay voluntad política y trabajo colectivo y la justicia social deja de ser promesa y se convierte en una realidad de facto.”

El cambio es ahora